Qué es alas y viento

Alas y viento es, dicen, lo único que se necesita para volar. Volar. Viajar. Vivir.

El Gran Hermano de la red me pide que escriba una introduccion a este blog. Diría que no estoy yo muy elevado para escribir, ni tengo las alas en buen estado ni el viento a favor, pero vamos a por ello.

No sé qué son mis viajes, qué es mi blog, ni creo que pueda servir a nadie para nada. Servirá para mi, para ayudarme a recordar, para distraerme en enormes y hondas horas de vacio…

Aunque parezca mentira, nada como un viaje para saber lo que son horas de…nada. Y tambien servirà, supongo, para quien quiera saber de mi en cualquier momento y por cualquier extraña razón.

El viaje me tira. A algunos, el viaje nos tira. Lo necesitamos para tener estabilidad y para crecer. Para saber quien eres o para mantenerte siendo quien eres. Aqui…aqui la vida es muy cómoda, mas o menos controlada para bien y para mal, pero fuera, aqui al lado, hay otras cosas. El mundo no es una linda cenefita que un ser superior ha creado para que existan las postales, posters, puzzles, etc. Digo yo que habrá que verlo un poco, si no aprenderlo. Y a mi la comodidad me incomoda. 7.000 millones de personas queriendolo todo y rápido. Es un dato dificil de entender. Parece que hay que ver el mundo antes de que no pueda seguir llevandonos a todos en su lomo. Quizás.

O quizás todo es menos lírico y, simplemente, viajar es un juego de rol, de gameboy, de playestation…saltas obstaculos para llegar a lugares desconocidos. Pero, ni estás en la seguridad de tu casa ni, si te equivocas, sale ningun letrerito de “Game Over. Insert coin”. Si te equivocas en viaje, el cosmos levanta una tapita del tablero y dice que consecuencia te toca. A lo peor es volver a la casilla de salida. A lo mejor no pasa nada. Pendes mas de un hilo. No dominas. Aventura quizás.

A saber las razones, todo son “quizás”, no hay que darle importancia. Los viajes son pequeñas vidas. Si tienes alas, las tienes y tu instinto te exije volar. Y, entonces, si viene viento, a veces vuelas… y, a veces, sales despedido.

Y ya estás de viaje.

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