Senegal (y 3) El pais Bassari.

El pais Bassari está al sureste de Senegal y alli se hacen unas máscaras de iniciación que quisiera conseguir para mi colección.

Lo que decia la guia Trotamundos de ese lugar:”Los pueblos bassari Ebarekh y Etiolo solo son accesibles a partir de los puestos de guardia del parque de Dalaba y Oubadji. Para que lo tengais claro, cojer la pista que lleva de Kedougou a Salemata es insensato e imprudente. Barrancos, posibilidad de perderse o de tener una averia…La hemos recorrido por vosotros y no estamos dispuestos a hacerlo otra vez.

Bueno, eran tiempos dificiles, hoy se pueden hacer trekings organizados fantásticos. Incómodos, duros y con ciertos riesgos, claro. Es el precio de lo extraordinario. Yo, por económia, contraté un guia para que me llevara en moto. Ir en 4X4 era demasiado caro. Error.

Antes de las 6 de la mañana salgo del lodge para empezar mi aventura. Bajo un árbol, había un anciano mirando el horizonte. El resto de la gente empezaba a despertar. No habiamos hecho ni 10 Km cuando se nos cruzan delante de la moto dos burros y el guia y yo nos pegamos un porrazo de muy señor mio. El se lleva la peor parte, un par de heridas feas, aunque no se rompe nada. Yo, rascadas varias, pero todas superficiales. Nos llevan en una camioneta a una especie de hospital de campaña en la selva donde pretenden curarme y ponerme gasas de tercera o cuarta mano con rosados rastros de sangre ajena lavada. Ni pensarlo amigo! Obviamente, sólo me dejo limpiar y desinfectar… y andando. Sólo faltaría. Como llevaba mi propia jeringuilla, lo que si acepto es ponerme la vacuna del tétanos. La dosis se ha de poner en varias fases, asi que, entre una y otra, me dejan en el patio con la aguja puesta y zumbandome montones de moscas alrededor. Yo tenia entendido que esas dosis se ponian en varios dias pero a mi me las ponen en 3 horas. Mejor no pensar.

Tozudo que es uno, a eso del mediodia contrato, ahora si, un Freelander de la época de las colonias, un conductor, un mecánico y nos volvemos a poner en marcha en busca de las puñeteras máscaras bassari.

La ida hasta Ebarekh fue bien, sin mas problemas. Poblados auténticamente misérrimos, formados por menos de 300 personas, de no mas de 4 ó 5 familias, malviviendo sin ninguna atención y colgados a leguas de la civilización. Una última generación de un mundo totalmente extemporaneo. Hablo con el jefe, con el guia como traductor, y no tiene inconveniente en venderme las mascaras en cuestión. Cinco mascarás bassari originales. Joyitas para un coleccionista. Como se estaba haciendo de noche no nos entretuvimos mucho. Me ofrecí para llevar al hospital a una niña que tenía el brazo roto pero no hubo manera. Ellos tienen sus plantitas medicinales y sus cabestrillos de tela y no los sacas de ahi.

A mitad de camino, en una carretera que lindaba a la izquierda con la selva y a la derecha con un barranco a pico, el motor del 4X4 se paró. Punto. PUF. Kaput. El mecánico se pasa una hora quitando, limpiando y volviendo a poner piezas y piezas hasta que consigue encenderlo. El diagnóstico final es que, o funciona el motor, o funcionan las luces. Las 2 cosas a la vez “nanai”. Y ya es de noche. No apeteceiendole a nadie, en absoluto, pasar la noche ahi, el mecánico se pone en el capó del coche y va alumbrando con una linterna el camino mientras el motor nos va bajando poquito a poquito. Qué narices el chaval del capó!!! Yo voy acongojado dentro del coche por si volcamos y nos vamos barranco a bajo y él alli fuera agarrandose como puede a la carrocería, de noche, con una linterna y en una carretera dejada de la mano de dios con socabones como grietas.

A eso de las 12 de la noche, un policía, o un bandido vestido de policía, nos para y pide “papeles”. Naturalmente, resultó que el coche no tenía seguro y el supuesto policia requisó el coche. Estuvieron hablando y discutiendo entre ellos hasta que, supongo, llegaron a un acuerdo para recuperar a la mañana siguiente el coche. Aqui a veces la policia no cobra su sueldo del Gobierno en 3 ó 4 meses y, se dice, que alquilan sus uniformes a ladrones para robar a la gente con trucos como este. Total, que nunca sabes si hablas con un poli de verdad o con un extorsionador. O con los dos.

Con mis máscaras a cuestas hicimos el resto del camino a pié y llegamos al lodge a las 3 de la mañana. Allí seguía el anciano bajo el mismo árbol igual que cuando salí hace casi 20 horas. Supongo que vivía allá y que sólo se movía para seguir la sombra que le cobijaba. A eso, en determinados lugares del mundo, se le llama vivir.

Ha sido un viaje duro. Agradeceré llegar a casa. Sí señor.




Senegal (2) Unas cestas de colores

En Dakar vemos unas cestas de colores de todos los tamaños con la forma de las que utilizan los encantadores de serpientes y me sale la vena negociante. Son muy chulas y en la capital ya son baratas asi que si averiguamos el lugar de origen podemos hacer con Amadou un negociete vendiendolas en mercados de verano. Y a la vez conozco el pais. Dicho y hecho, Amadou comienza sus averiguaciones y a ver si me pago el viaje.
Parece ser que esas cestas las hacen en 5 poblados del norte de Senegal, en la zona de Kebémer, y alla nos vamos en el coche de Amadou por una carretera insufrible y bajo un sol de agárrate los machos. Tras 5 horas de horno me siento al punto, mas bien hecho, y mis riñones parece que quieren servir de relleno. Son aldeas sin hombres de más de 16 años y son las mujeres las que tejen las cestas despues de la jornada en el campo. Tienen manos de minero. Necesito llenar un container, lo que significan muchas, muchas cestas. Un camión abarrotado y algo más. Amadou organiza la compra, fija 3 medidas con un precio para cada categoría y empezamos a ir pueblo por pueblo comprando las que nos ofrecen.

En el último poblado, el más grande, ya tarde, pedimos que las familias lleven toda su mercancia a un descampado donde los niños juegan a futbol. Nosotros estamos en el centro y la gente espera en los límites del campo. Familia a familia, una a una, se van acercando y vamos seleccionando y pagando. Cuando se llenan un par de carros, se llevan por caminos de arena a la carretera principal y se va cargando el camión para llevar todo a Dakar. Toda la logística la ha preparado tambien Amadou porque, aqui, un occidental solo no puede hacer nada. Se lo meriendan siempre. Va pasando la tarde y vemos que la gente se ha ido acercando haciendo un circulo cada vez más pequeño a nuestro alrededor. Se está haciendo de noche y les puede la ansiedad porque temen que nos vayamos sin comprar sus cestas y su actitud se vuelve agresiva. Se rompe el orden y un par de chavales empiezan a llamar nuestra atención a empujones. Y se gritan entre si y a nosotros. Mal. La situación se pone fea asi que nos metemos en el coche y salimos más que pitando de vuelta a Dakar.

El negocio salió mas o menos bien. Se vendio bien todo el container de cestas. Pero la verdad, no aconsejo a nadie meterse en esos berenjenales. En viaje, a veces, sale la tentación de hacer un negociete. Al fin y al cabo, nosotros somos los que tenemos cuatro duros y, en esos paises, cuatro duros son un montón de pelas para hacer cosas. Pero lo dicho, parece mas facil de lo que es. El transporte, las largisimas negociaciones y sesiones de compras, los tramites administrativos, los tratos con funcionarios y policias…. No sé. Cambio de tema.

Consejo de viajero. Nunca he escrito al detalle lo que para mi debe haber, como máximo y como mínimo, en una mochila viajera de verdad. Primero decir que, para que sea comoda de llevar, de organizar y de controlar, tu mochila no debe pesar mas de 7/9 Kilos. Quieres más? Pues más. Tu, tu espalda y tus riñones sois los que la tienen que llevar, a veces kilómetros y kilómetros y durante semanas y meses.

Cada maestrillo tiene su librillo y cada viajero sus manias, pero para un viaje largo, de 2 meses en adelante, los 7/9 Kg de mi mochila me permiten llevar, de abajo arriba, porque cada cosa tiene su lugar para todo el viaje:

1.- Ropa de baño: 1 toalla o pareo y 1 traje de baño.

2.- Ropa térmica: 1 camiseta y 1 calzoncillos largos. 1 pantalón de agua

3.- 1 pashmina (sí, no pongais esa cara, una bufanda de esas grandes que te sirve de bufanda, de capa, de manta y de lo que se te ocurra para abrigarte) y  un polar.

4.- 2/3 calzoncillos y 2/3 pares de calcetines

5.- 2 pantalones. (los más practicos, los tejanos). Un pantalón corto.

6- 2 camisetas técnicas, otra camiseta de algodón y 2 camisas (North Face, por ejemplo, si te llega el presupuesto)

7.- Botiquin básico: Nolotil, Ibuprofeno, Paracetamol, Almax/Tiritas, Cristalmida, vendas/Fungicida, Relec, Azarón, crema muscular.

8.- Neceser básico: Desodorante (los perfumados les encantan a los mosquitos), crema solar (50), pastilla de jabon, peine-cepillo, tapones oidos, toallitas higiénicas, cepillo y pasta de dientes. Todo en formato pequeño (menos de 100 ml).

9.- Complementos: boligrafo, telefono movil/camara, cargador de bateria, gafas de sol, gafas de lectura, linterna de frente. Una mochila o bandolera pequeña. Navaja multiusos y palo de treking son una molestia. Sobre todo en vuelos internos interesa tener una mochila que no tengas que embarcar. Se ahorra mucho tiempo y dinero.

Además de eso, 1 paravents y lo puesto.

Y con eso y un bizcocho puedes viajar a la Luna.

 




Senegal (1) Les gazelles de Dakar

Dakar es una ciudad caótica y desagradable. El tráfico es infernal y las entradas y salidas estan llenas de niños y jovenes vendiendo de todo, incluso a si mismos.

Hay un éxodo constante de juventud desde los míseros poblados del interior de Senegal hacia la capital porque en sus lugares de origen es imposible sobrevivir. Es muy común ver en las zonas deserticas poblados sin hombres ni juventud, sólo mujeres y niños malviviendo del cacahuete, la pimienta y la cebolla. El desierto no es generoso. Y sí, en la capital, jovenes de ambos sexos se venden a turistas, cooperantes y viejos potentados. Vomitivo.

Las mujeres senegalesas son famosas por su belleza. Las llaman “les gazelles de Dakar”, aunque más parecen panteras negras que gacelas. Dicen que las mujeres más guapas de Africa son las somalís y las senegalesas. Los hombres, igualmente, son altos, fuertes y guapos, como el estereotipo de Mandingo. Todo el mundo habla de Cuba y Tailandia como destinos típicos de turismo sexual pero, como siempre, se olvida Africa y, en Africa, el turismo sexual se llama Senegal. Aqui, sobre todo en la costa Este, hay mucha pesca y, al atardecer, despues de las barracudas, se organizan cenas y fiestas amenizadas por grupos de muchachas (y muchachos) guapas, melosas y simpaticas que venden sexo pagado y ruin.

Por favor, por favor, de ninguna manera que os lo vistan, camuflen o disfracen, favorezcais, excuseis o participeis en el turismo sexual de ningun lugar del mundo. Eso, además de excluirte de por vida de la honrosa categoria de viajero, te pone a la altura de los depredadores mas crueles del reino animal, de los que hieren y no matan y de los que esclavizan a seres de su misma especie. Te diran que ellas y ellos lo hacen porque quieren. Te diran que no tienen otra manera de sobrevivir y que les haces un favor. Alguno de ellos/ellas incluso te dirán que se han enamorado de ti. A veces todo eso será media verdad y a veces una mentira completa. Desde el mismo momento que bajas del avión en el aeropuerto de Dakar, no eres mas que un dolar rodando por la pista o una posibilidad de pasaporte para la Tierra Prometida de Occidente. Si te metes en esos berenjenales, estarás potenciando que, en alguna aldea de Senegal, Nepal o India, unos padres tengan que vender a su hija de 12 años a cambio de un frigorífico o un tejado de uralita nuevo. De esa forma, ayudaras a que los dirigentes de esos paises sigan sin hacer nada por el desarrollo de sus pueblos mientras se llenan los bolsillos corruptos en transacciones internacionales de nulos beneficios para sus ciudadanos. Y si nada de eso te convence, piensa que tambien te estarás jugando el físico. No serás ni el primero ni el último que pilla una enfermedad de por vida o le droguen, le roben y le tiren a una cuneta. Mal negocio amigos.

En Dakar tengo un amigo, Amadou. Durant 5 ó 6 meses al año anda por Europa negociando con piezas de coches y mercados callejeros y, en Octubre, se vuelve a casa. Aqui es un negro en un mercado pero alli es el puto amo. Tiene una casa bonita en un barrio elegante, un buen coche, una mujer guapa e inteligente y dos niñas preciosas. Y el bebé pequeño, el gran futuro jefe del clan, el primogénito.

Amadou, en Dakar, no está muy bien visto en algunas esferas porque se niega a tomar mas esposas. Aqui no tener 4 esposas se entiende como egoismo. Sus familiares del interior, pobres como ratas, le ofrecen esposas jovenes, guapas y trabajadoras porque ellos no las pueden mantener, pero el se excusa. El sólo quiere a su mujer. Un gran tipo mi amigo Amadou. Y un tio con suerte porque se la curra.

Que hay que ver en Dakar? Nada. Los mercados quizas. Visitar la isla de Gorée para tomar conciencia de la barbarie del esclavismo y alguna O.N.G local de las que trabajan por aqui con una falta de medios indignante. Los colores, comer un pescado bueno en las playas, la música, el ambiente…Nada, en realidad nada. No hay ninguna razón para quedarse mas de dos dias en Dakar asi que lo mejor es cojerse un abarrotado bus colectivo y ponerse a explorar el pais por unas carreteras horribles y bajo un sol de justicia. Esto es Africa.

Demasiado seco este artículo? Descarnado? Ya. Esto es África.




Mali (y 5) Desespero. El hotel del coronel Gadafi.

De vuelta a Bamako con Dialloba ya recuperado de la malaria.  He vivido aqui tanto y tan duro que tengo necesidad de irme a casa. Estoy saturado. Muy cansado. Es un palo, me sabe mal por Dialloba pero sabemos Dios y yo que necesito volver a casa, a una realidad tranquila, asumible. Esa noche descanso. Bueno, no, no descanso, sólo duermo. Mañana tengo vuelo con SABENA, será meterme en el avión y llegar a casa y alli sí, en casa, en mi cama, descansaré…

…pero NO. En absoluto. La vida me dá otro bandazo y, esta vez, duele.

Llego al aeropuerto al dia siguiente, con tiempo y mi billete…y no puedo entrar. Simplemente, no puedo entrar. Literalmente no puedo entrar al aeropuerto a enseñar mi billete a nadie. Una masa de gente abarrota el aeropuerto. Nadie puede entrar y casi no se puede ni salir. Es una locura.

SABENA, la compañía aerea belga con la que contraté el billete, habia hecho overbooking a lo bestia, a la africana. No es que haya vendido un 10% más de billetes, sino que tenia un avión y ha vendido tres o cuatro aviones completos con tripulacion y todo. Una estafa en toda regla. A los pocos dias la compañía hizo quiebra y fué peor pero, aquel dia, a los que nos quedamos en tierra, todavia nos dieron otro vuelo para tres dias despues y una habitación con pension completa en el hotel de Gadafi.

El hotel de Gadafi es el mas grande de Mali. Un mastodonte de tropecientas habitaciones en medio de Bamako sobresaliendo de todo como un grano en el culo.  Este hotel no tiene nombre para mi. Es el hotel de Gadafi, el tirano de Libia. Ese. Hay gente, seres humanos, animales racionales, gobernantes, que saquean su paupérrimo pais para, con el botín, hacer inversiones babilónicas en paises todavía más míseros y corruptos que el suyo. Y los occidentales, ávidos de aventuras, pagamos la cuenta directamente a los bolsillos del dictador sinverguenza en cuestión. Sea coronel, general, emperador o mariscal, de su pais, del de al lado, de su pueblo o de su puta madre, son todos iguales. Hijos de puta endiosados. El hotel es todo acero y vidrio, quinquicientos pisos, podrimiles habitaciones, pasillos vacios interminables, austeridad funcional, comedor enoooooooorme con menú carcelario… Y alli en medio, como hormiguitas que no llenan la enormidad de una catedral fea, grupitos de viajeros agotados, estafados, nerviosos, enfermos, desanimados, impotentes…Corren las historias perdidas, corren las pastillas contra la malaria, corre el sesespero.

Yo no aguanto alli ni tres horas. Me voy a casa de Dialloba y su familia. Quedaban dos noches y dos dias para mi próximo “quizásvuelo”. Con Dialloba recorrimos Bamako, poco que hacer, nada extraordinario, ninguna postal pero mucha humanidad. Lo que mas me impacta es un bar-terraza-restaurante donde me llevó a comer. Semi occidental, donde van los cooperantes y “ejecutivos” europeos, donde se come espaguetti, platos combinados, pizzas y demás, y lleno de señoritas de “compañia” malianas y senegalesas. Guapas, desde cierto punto de vista, sí. El turimo sexual en Mali y Senegal es muy activo. Ellas sonrien. Ellos se sienten importantes. Todos se pavonean en una especie de danza nupcial del urogallo. Que asco. Me produce asco, que se le va a hacer.

Consejo de viajero. En viaje, el sexo ocasional es temerario. No me voy a poner a dar lecciones a nadie pero, en cuanto a no buscarte problemas, el primer mandamiento del viajero es no tengas sexo ocasional en viaje. Ahi lo dejo, insisto, sin más comentarios sobre el lado moral del tema de aprovecharte de las miserias de otro ser humano.

Duermo en casa de Dialloba, con su familia y otras familias compartiendo un patio interior de bamako por donde corren mezclados niños, perros, gallinas y adultos de todos los matices del negro. Africa. Bueno, mañana sí,… mañana me voy a casa por favor,…descansaré…

…y sí, SABENA cumplió, fué su último suspiro. Ya estoy dentro del avión. Madre de Dios y del Amor Hermoso vaya viaje!

Que mundo mas maravilloso que tenemos!…pero què duro.

 




Mali (4). Un funeral. El Segui.

El Segui se celebra, mas o menos, cada 60 años. Es una celebración dedicada a la fertilidad de la tierra y la vida que dura varios dias y tiene réplicas durante varios años despues. Supuestamente coincide con determinado punto de la órbita de la estrella Sirio. La última empezó en 1.967 asi que la próxima se celebrará hacia el 2.027. Muy pocos occidentales han visto un Segui. A mi el próximo me pillará viejete para esos trotes, pero puedo decir que me hago una idea al haber sido testigo de lo más parecido que hay: el funeral de un Hogón.

Lo del Hogón es muy peliculero. Un hogón es el jefe espiritual de la aldea y es elejido entre los más viejos del lugar. Aqui, vejez y sabiduría es lo mismo. Una vez nombrado como tal, el Hogón debe vivir sólo con una tortuga y una cabra. Una virgen le cuida la casa y le hace la comida y durante 6 meses de iniciación no puede lavarse ni afeitarse. nadie puede tocarle. Es el único que se comunica con Amma, dios digamos, y el es, naturalmente, el que transmite a los demás lo que la divinidad pide y decide. Es juez, es sacerdote, es farmaceútico, es brujo, es médico…lo que quieras. Sirve para un roto y para un descosido.

En un viaje no organizado más que por ti mismo, para bien y para mal, nada suele salir como has pensado. Esa es la “gracia”. Tu te puedes esforzar tanto como quieras, ir con tanto cuidado como puedas y sepas, pero la vida te mueve de aquí para allá como a ella le dá la gana. Y, para mi, a la vida le dió la gana de que viera el funeral de un Hogón.

Yo estaba sentado al lado de la toguna de una aldea colgada en el desfiladero con todo el desierto a mis pies. La toguna es una cabaña de techo de caña donde los ancianos hablan y solucionan sus pleitos y problemas. No tiene mas de 1,20 metros de altura para que nadie pueda estar de pie. Ellos consideran que la mejor manera de entenderse es sentados cara a cara y, con el techo tan bajo, es la mejor manera de que nadie se exalte de golpe. Para entendernos, si ahi te levantas, sin pensar y cabreado, te das un cabezazo con el techo de lo mas doloroso y rídiculo. Es una curiosa manera de mantener a todos tranquilos y serenos, sin actitudes gritonas y amenazantes. Si lo piensas bien no es ninguna tontería. Y a ellos les funciona.

La plaza de la aldea se fué abarrotando. Servidor, el único blanco asistente al acto. El Hogón ya está enterrado, en teoría más que colgado en una de las tumbas que se ven por todo el desfiladero y que parecen absolutamente inaccesibles salvo que seas una araña. La gente espera, esperamos, con un rumor nervioso, el homenaje póstumo que se le debe rendir para acompañar su camino al mas allá. Me dicen que puedo quedarme, que no hay ningún problema, no hay ningún peligro mientras no haga yo ninguna tontería.

Desconozco que es una “tontería” para elllos, asi que me limito a estar quietecito mientras oigo disparos y van subiendo a la carrera hombres con sus viejos fusiles. Tras ellos, otros hombres enmascarados con taparrabos y guarniciones de cuero y conchas, con largas melenas de paja teñidas de vivos colores, hacen un ruido tremendamente amenazante. Es como un asalto a la aldea. me dan ganas de levantar las manos rindiendome sin condiciones. Por último llegan las máscaras Kanaga. Grandes, pesadas, de madera dura, con cara de pájaro unida a una estructura en forma de una especie de doble cruz o de dobles alas con la que los bailarines, inclinandose antinaturalmente dan fuertes golpes en el suelo sosteniendo y guiando la máscara con de un trozo de madera que aguantan con los dientes. A través de estas danzas con las Kanaga adornadas con signos y pinturas y consagradas con ritos ancestrales, los hombres de la tribu cuentan la creación, guian al difunto hasta su destino final y piden abundacia de vida y cosechas. Es un momento precioso.

Despues de la danza, un grupo de viejos con una cabra hacen un corro y bailan. Me miran mal. Mi vecino me dice que oculte la cámara de fotos y asi lo hago. Los hombres dejan de mirarme, le cortan el cuello a la cabra y, sin dejar de bailar, la zarandean encima de sus cabezas mientras les cae la sangre por el pelo, la cara y las túnicas…

Es un porrazo a los sentidos. Impresionante e impactante. Puede ser hasta traumatizante. No sé. Pero, esta vez, amiga vida, gracias por la suerte que me ha tocado. Las aventuras autenticas de verdad cada vez son más difíciles de encontrar.




Mali (3) El Pais Dogón. La Falisse.

Ha vuelto a salir el sol. Las pastillas de Dialloba y las horas de sueño han hecho el milagro: de sentirme a morir a consciente y orientado con las constantes vitales en perfecto estado de revista. Volvemos a la carretera y, dos ruedas destrozadas despues, llegamos a la Falisse, el Desfiladero de Bandiágara, un acantilado de 150 kilometros de largo y de 100 a 300 metros de altura en medio del mar de arena que une Mali y Burkina Fasso. Naturaleza creada a lo bestia. Ya estas en el pais Dogón, hay que bajar La Falisse, y aqui te va a pasar de todo.

Como escoger, de todo lo que he vivido alli, qué escribir del Pais Dogón?

Primero, unas horas de desierto de piedras. Hay de salir temprano porque a mediodia sólo podrás respirar calor. Dialloba tiene malaria y no me puede acompañar. Ya lleva dias malo. Me espera arriba descansando.

Y empiezas a bajar el desfiladero pasando por aldeas tribales en la Edad de Piedra. En las casas, trofeos de caza, monos desollados, puertas de artesania impresionantes. En la gente, hombres con rostros negros y duros, nobles, sonrisas desdentadas, mujeres risueñas, moliendo mijo y tejiendo, y niños, muchos niños jugando a todo sin nada.

A los pies de La Falisse, durante 3 o 4 dias caminas y caminas, cuando te deja el calor, y vas de aldea en aldea y de campamento en campamento, con la vida al acecho impactandote de imágenes: Un termitero, un boabab, caimanes, un pastor de cabras con ganas de hablar…sorpresas, siempre sorpresas. En los campamentos, un plato de comida, una coca cola caliente, un camastro y un agujero con puertas para hacer tus necesidades en la “intimidad”. A veces, una ducha sin ducha pero con un cubo de agua. Aqui el agua va cara. Las mujeres tienen que caminar horas, desfiladero para arriba, sólo por conseguir un cubo grande de agua. Lugares dificiles para gente elegante. Te has ido de la comodidad de tu casa a la otra punta del mundo y del tiempo. No todo el mundo vale para eso. Determinadas sensibilidades aqui son heridas de bala en cada esquina. Conozco algunos a los que le ha dado una depresión de caballo en la primera semana.

Lo dicho, caminar y caminar, cien sensaciones y experiencias diarias, calor, sed, una garrafa de gasolina con agua para hidratarte…De comer, mijo con salsa de tomate o arroz con salsa de tomate, de cenar mijo con salsa de tomate o pasta con salsa de tomate…Mucho polvo, al tercer dia no recuerdo de qué color eran mis pantalones…Moscas tambien, mucha mosca hambrienta e impertinente.

Una noche, despues de cenar, subo a dormir al tejado. Tienen siempre una escalera puesta. Dentro de estas construcciones de barro no se puede dormir de tanto calor y, ademas, …las serpientes no pueden subir al tejado. Estaba yo pensando en eso, mirando Bandiagara con un cielo estrellado de luna llena y, delante de mi, veo una serpiente de antorchas subiendo por el desfiladero. Precioso. Es una fiesta tradicional de los jovenes dogones que van por las aldeas con antorchas y se meten, en las casas de las chicas para “prometerse”. Naturalmente, aqui vive y duerme toda la familia junta, asi que todo esto se hace con permisos paternos en regla y, me temo, previas negociaciones de ambos bandos sobre si la union en cuestion vale tantas o cuantas gallinas, cabras y caballos.

Supongo que es eso. Ver cosas asi, estar alli en directo, en uno de esos momentos, deja imagenes inimaginables por mi mente. O no. No se por qué se hacen viajes de este tipo. Por lo de siempre: porque sí. Porque se alian los astros, los carácteres y las circunstancias. En realidad a mucha gente le gustaria un viaje asi una vez en la vida. Pero hay que quererlo de verdad y saber a qué vienes. Y, sí, lo raro es volver a hacer estos viajes una y otra vez.

Lo que sí es claro es que, para mi, la atraccion por el pais Dogón viene por las máscaras. Soy coleccionista de máscaras y tengo un montón. Interesantísimas. De todo el mundo. Pero es que aqui, en el Pais Dogón, se hace la ceremonia que está considerada como la Madre de Todas las Mascaradas: el SEGUI. Y lo más parecido a un SEGUI es el entierro de un Hogón, jefe espiritual de la aldea, y yo tuve el honor de ver esa ceremonia.

El SEGUI y mi ceremonia Dogón merecen otro capítulo. Faltaría mas!

 




Mali (2) Djenne. La ciudad gemela de Tombouctou

En una civilización a la que cada vez nos parecemos más, la romana, egocéntrica, hedonista y guerrera, no sé que emperador escribió: “Todo lo que ves desaparecerá rapidamente. Y todos los que lo hayan visto tambien desaparecerán…”. Es cierto, pero no hay que ser muy listo para ser tan cenizo. La vida es ver y conocer y yo he viajado a Djenné, la ciudad gemela de la mítica Tombouctou. Y estoy contento de haberlo hecho pero no pienso hacerlo más. Vaya cabronada de viaje. Son ganas!

Djenne está mas bien apartada de los circuitos turísticos. La gente va de Bamako al  Pais Dogón y/o a Tombouctou. Para ir a Djenné, mas polvo, mas calor, un dia mas, pero qué dia! Mas horas de coche por carreteras inexplicables, cruzas el rio en una especie de barcaza, mas bien un “Objeto Navegante No Identificado” para personas, coches y animales varios y ya estas alli. Una ciudad de adobe, fantasmagórica, creada por no se sabe qué ruta comercial que hoy no existe. Tuvo su apogeo en el siglo XV pero hoy es una sombra de lo que fué y sobrevive como enclave de peregrinación religiosa y de un mísero autoabastecimiento con una tendencia rabiosa a la desaparición y archivo en cualquier museo de arqueologia.

Al llegar, pluf…, has entrado en un documental del National Geographic donde se mezclan las tunicas hasta los pies y las camisetas occidentales y donde lo único que hay que hacer es entrar en conversación con la gente y oir sus historias de un pasado mejor, siempre intentando venderte los objetos más variopintos, desde collares de artesanía hasta supuestos papiros antiguos. La ciudad es sucia, muy sucia, sin infraestructuras higiénicas y el cólera alli está de lo más cómodo. Ojito con lo que se come y se bebe.

Dialloba me encuentra un refugio chulo. Tienen pollo frito con patatas. Me encanta pero no me entra la comida. Tengo claros sintomas de agotamiento o algo peor. No sé que me pasa. Me voy a la habitacion y vomito. Deshidratación…o un golpe de calor, o un corte de digestión…espero. Dialloba me va a buscar unas pastillas. Dice que me falta calcio o no se qué. Me las tomo. Hay muchos mosquitos. La pared está salpicada de grietas en el yeso con mosquitos asesinados con desespero y en defensa propia por otros viajeros más fuertes que yo. Yo no tengo fuerzas ni para defenderme. Y si he pillado malaria? Duermo. Por delante queda lo más duro del viaje y se me está haciendo cuesta arriba.

 




Mali (1). Bamako. Dialloba.

A orillas del Rio Niger está la capital de Mali, Bamako ( “el caiman de los pantanos” en idioma de los Bambara). Para mi, una de las ciudades más desagradables del mundo. Quizás es que cada uno explica la fiesta segun le va y, a mi, en Bamako, me han pasado demasiadas cosas.

Su interés turístico es casi nulo. Un museo saqueado constantemente por los que lo deben proteger, vistas a la ciudad desde una colina coronada por un hospital que llaman el “punto G”, un par de bares donde se reunen los cooperantes de O.N.G´s, el puerto… y todo ello a 40º de calor en la espalda. Algo explicaré de todo esto a la vuelta, pero ahora tengo prisas por irme de la capital porque Mali sí es un pais de un interés etnico impresionante, con lugares tan únicos como el Pais Dogón, Djenne o Tombouctú.

Antes de irme quiero pillar un coche con guia/conductor y tengo una direccion. Si por aqui quieres ir en transporte colectivo… me parece bien, pero tienes que tener mucho tiempo y mas paciencia. Y valor. A esos colectivos les lllaman ataudes. Son pequeñas furgonetas para 20 personas donde se suben 40, la mayor parte sin ventanas ni frenos, cuyos motores van siendo reparados en ruta cada vez que se paran. Hasta que mueren reventados en medio de la carretera o del desierto, estes donde estés.

Me cae bien a primera vista el “chofer” con el que hablo, un tal Dialloba, y en seguida llego a un acuerdo. Tuve buen ojo y suerte, porque, tres viajes por Mali y Senegal después, años y años despues y hasta hoy, Dialloba se convirtió en mi hermano negro para siempre. Dialloba fué y es para mi lo que era el Viernes de Robinson Crusoe. Es cojo, porque tuvo un accidente de pequeño que le dejó una pata chula. Allí los niños empiezan a trabajar en obras y trabajos duros desde los 4 años y, claro, tienen accidentes. Un dia le dije que a mi eso me daba pena y el me respondió que, a él, lo que le daba pena era ver en peliculas cómo educamos nosotros a nuestros hijos, sobreprotegidos hasta el ridículo. “Los vuestos no sobrevivirán” me dijo.

Tener aqui un amigo, un hermano como Dialloba es un tesoro. Aqui la vida es dura y las experiencias que hemos vivido él y yo por aqui son casi ficción, literatura de aventura. En situaciones asi es cuando sabes si te puedes fiar de una persona. Y yo, de Dialloba me fio. Conoce su mundo, Mali, como la palma de la mano y es sereno, filosófico, buen animal y buen racional, prudente, generoso, vigilante, educado, respetuoso, convincente.

Me acuerdo mucho de èl porque ahora mismo, mientras escribo, ellos lo están pasando muy mal. Ahora, él y su familia viven alli una guerra asquerosa y castrante. Grupos yihadistas tomaron Tombouctú en el 2.012 y todavia hoy siguen atacando aldeas, pegando tiros, matando y pisando a gente. Matan a la gente por cantar. Por silbar. Por todo. La vida de Dialloba ha sido dura, pero la vida de los niños del norte de Mali hoy en dia, y la de todo ser que vive alli, no es vida.

En Alas y Viento a veces escribo en directo y a veces en diferido. Este viaje es en diferido. La primera vez que fuí a Mali recuerdo que las estadísticas decían que no entraban en Mali ni 5.000 extranjeros al año. Ahora, naturalmente, no va nadie. Ni yo, Ya me he encontrado sin querer en algun conflicto violento y no mola. Naturalmente Dialloba se ha quedado sin trabajo y se busca la vida de transportista, pero de acompañar a extranjeros por el pais, ni hablar.

Fijate si es pobre ese pais que, cuando las cosas estaban tranquilas y por ahi pasaba el Paris-Dakar, las rentas que dejaba esta carrera suponian el 10% de toda la riqueza que entra del extranjero en Mali. Imaginate ahora con la guerra lo dificil que es vivir alli.

Niños soldado, niñas esclavas, bombas. Lo dicho, una mierda esta guerra como todas. Paso de seguir hablando de eso. Que cada uno haga lo que quiera y pueda. Para fuera o para dentro




Egipto (y 4) Las Piramides

Otra vez en la tierra. Estaba pensando que conocer un montón el mundo, pero sólo por arriba, sin haber visto y vivido nada de alli abajo, sería una lástima. Como mínimo.

Pero ya estoy otra vez en el suelo, que ya no es fondo, los cabos vuelven a ser cuerdas y el calor aprieta. Carretera y manta por el desierto, de vuelta a El Cairo y a ver pirámides.

En El Cairo, naturalmente, nos dedicamos a hacer el turista. Callejeo, Iglesias, minaretes, mercados bulliciosos, el Nilo, el Museo Egipcio y ya: las pirámides.

Escribo algo de Tutankamón? Vale, vá. No creo exagerado decir que buena parte del misterio que envuelve las pirámides de Egipto dandole un atractivo turístico irresistible es gracias al tal Tutankamón. Cierto que las pirámides son arquitectónicamente impresionantes, y que la Historia, la literatura y el cine están llenas de realidades y fantasias sobre el Antiguo Egipto pero, con permiso de Cleopatra sus intrigas y ligues romanos, Tutankamón tiene la historia más potente. A la gente nos pone eso de las muertes extrañas, con mano divina o mágica de por medio. Quien no ha oido hablar de la maldicion de Tutankamón?

Howard Carter descubrió, en 1922, la tumba de Tutankamón. El faraón murió a los 19 años y ni él, ni su época fueron especialmente interesantes, pero el hecho de que varios arqueòlogos y personajes relacionados con el descubrimiento fallecieran, poco despues, en circunstancias extrañas, convirtió a Tutankamón en un mito universal. Primero los diarios de la época, y despues la literatura y el cine, propagaron esa maldicion que castigaba a los profanadores de la tumba. En aquella época en que, hasta Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes, se declaro creyente de la maldición, ese cuento de miedo y aventuras exóticas corrió como la polvora.

Parece aceptado que, en realidad, de maldición nada, sino que, en el aire viciado de la tumba, habia esporas de hongos microscópicos que infectaron a algunos de los exploradores. Eso, neumonias, bichos y algunos accidentes explican lo entonces inexplicable. En aquella época la esperanza de vida no era la de ahora, ni los viajes ni muchisimo menos tan fáciles como hoy en dia. Ya se dice: Murierón? Pues a saber que comieron…

Con estos precedentes, alquilamos un coche y nos vamos a ver piramides. Qué quieres que te diga? Porque vamos juntos y somos felices pero, a mi, las pirámides por si mismas no me dicen nada. Soy asi. No tengo esa sensibilidad. Qué le voy a hacer? Eso si, entramos en una cámara mortuoria y dá miedillo. Trampilla en el suelo y tunel negro con lamparas tenues. Arriba nos esperába el egipcio que nos la habia abierto. El aspecto de nuestro “amigo” era tipo extra para escena de malo de pelicula de Indiana Jones. Su túnica y su turbante mantenían un perfecto estado de guarrería. No se muy bien porque, pero en aquella hora no habia nadie mas. Total, que bajamos y correquetecagas subimos una vez visto el cubiculo en cuestión. Mira, la adrenalina valió la pena, pero reconozco pensé que, a lo peor, el guarda no era tal sino un bandido sin escrupulos y que, cuando llegaramos a la trampilla, me encontraria con su cara adornada por una fiera y socarrona sonrisa desdentada. Pero nada de eso. El tipo era de lo mas normal. Qé neura! La culpa es de Tutankamón.

Y hasta aqui. Vuelta a casa. Qué mundo tan chulo que tenemos!

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Egipto (3) El Thistlegorm

Si, la perla del viaje.

El Thistlegorm, un carguero ingles de 500 toneladas y 126 metros de eslora, fue hundido el 6 de Octubre de 1941 en plena Segunda Guerra Mundial por un escuadrón de bombarderos alemanes que buscaban al Queen Mary. En principio no iban a por él, pero estaba allí, en el lugar y el momento equivocado, y le tocó. Tocado y hundido.

Iba cargado con rifles, camiones, locomotoras, tanques, motos y material bélico a tope para la campaña de África. PIM, PAM, PUM, 9 marineros muertos y nace una leyenda para buceadores de todo el mundo que abandera y moviliza toda una maquinaria turística de dimensiones gigantescas. Esta inmersión es, por abajo, lo que es por arriba Machu Pichu o las Cataratas Victoria.

Y todavía mas suculenta que la historia de su hundimiento es la de su descubrimiento por Custeau, seguramente el tipo que mas ha hecho por la difusión del mundo submarino en toda la historia. Dicen que fué el quien descubrió el Thistlegorm y, desde luego, el que lo hizo publico en su documental “El Mundo del Silencio”. Sin embargo, no publicó sus coordenadas por lo que el barco continuó “perdido” durante 30 años. Y, dicen también, que en una bodega del Thistlegorm, la tercera, hoy vacía, llevaba el material mas importante para ganar una guerra: oro. Quizás alguien, quizás el mismo gobierno ingles, contrató a Custeau para rescatar el tesoro. Quizás no. Mitos, historias, leyendas…

Lo que sí puedo asegurar, eso sí, es que la inmersión al Thistlegorm es una gozada.

Nervios en el briefing, equipo O.K y para abajo, poco a poco,… Impagable. Impensable. Vas bajando y bajando, 35 metros, hasta que aparece el barco…los tanques…las motos y camionetas militares, y oyes tu respiración suspendido en el agua. Todo lleno de peces soldado (animas?) y todo tipo de vida submarina que salpica de color el naufragio. Y te metes dentro de las bodegas…Madre de Dios y del Amor Hermoso!!! Un arsenal de guerra que mató a los que lo transportaban y que, hoy, es absoluta propiedad del mar que lo ha decorado todo como le ha dado la real gana, a base de tiempo y mas tiempo, y siempre en modo fantasmagórico. Ojos como platos y sonrisa de oreja a oreja. Que sensaciones!

Hoy nos hemos ganado el rancho. Y tenemos muchas cosas de que hablar. Este tipo de vivencias forjan, entre padre e hijo, cadenas de relación y sentimiento adheridas directamente al alma.

Inmersión absolutamente imprescindible.

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Egipto (2) El Mar Rojo.

Sharm el Sheij

Sharm es una ciudad creada para turistas. Sin ninguna historia. Hoteles y comercios uno detras de otro. Sin interés alguno. Aqui se viene “al tajo”, se viene a bucear y sòlo a bucear porque este lugar es nada por arriba y todo por abajo. Donde acaba el desierto, empieza uno de los mares con mas vida del mundo. Cosas del Big Bang, supongo.

Cojemos cada dia un barco a las 8 de la mañana y nos pasamos el dia en el mar hasta la vuelta, a eso de las 5 de la tarde. Dos inmersiones por la mañana y una por la tarde, mas o menos. Mar, mar y màs mar. En medio, un bufet de comida a bordo sencillo pero buenísimo. De una cocina minúscula salen 6 o 7 bandejas de comida egipcia algo occidentalizada para no herir sensibilidades. Hambre, el mar dá hambre. Un placer.

Las inmersiones alli son una pasada, un curso avanzadito de submarinismo de 7 a 40 metros de profundidad en un mundo de sensaciones apabullantes en el Parque Nacional Ras Mohammed. Barcos hundidos, tortugas, peces impensables, abanicos de gorgonias, anémonas, paredes verticales, jardines de coral…Aguas cristalinas, temperatura templadita… Qué se yo! Como meterte en una película de Disney mezclada con la Guerra de las galaxias sin guerras visibles ni, mucho menos, galaxias distantes. Eso está ahi, ahi mismo mismamente.

Y asi 5 dias, pobres de nosotros… Al llegar a puerto, limpieza y orden de equipo y al hotel, a seguir sufriendo… Siento tener que hablar de lo del hotel para no despertar envidias insanas, pero me veo en la obligación de confesar que la vida en el hotel es, tambien, de lo más idílica. Llegando alli, un par de horas en la piscina con una copita de vino. Leer, escribir, no hacer NADA, NADA. Al solete o a la sombra, como va apeteciendo… Despues, arrastrando nuestro cuerpo agotado por tanto no hacer nada más que ser feliz, llegamos a la habitación para ducha reparadora, ponernos los tejanos y camiseta “de bonito” y, bien peinaos, ir a cenar, a veces al comedor general con otro bufet pantagruélico, o al mejicano a ponernos morados de Margaritas y tacos.

Largas sobremesas de padre e hijo. Creo que estamos pasando una frontera: el hijo entra en la edad adulta y el padre pasa ya el medio siglo de historia. Llevamos juntos mas de 20 viajes a la espalda. Hemos conocido a Papa Noel en Laponia, los bomberos de Nueva York, la cordillera del Himalaya (sin rastro del Yeti), los osos panda en China, el desierto en Marruecos, los animales salvajes del Parque Kruguer en Sudafrica y un laaaargo etcetera. A partir de ahora su vida se complicará y cada viaje juntos puede ser el penúltimo…

Pues eso, lo dicho, pura vida. Poco màs y nada menos. Despues de la cena a dormir prontito y al dia siguiente vuelta a empezar. Queda demostrado que yo, de vez en cuando, tambien voy a un hotel guay y a un viaje tranquilo. No duele. No pasa nada. Parece que un “viajero” no puede entrar jamas en un hotel bueno sin autodestruirse o, peor, convertirse en “turista” para siempre jamás. Pues no, amigos, en absoluto, un viajero es un viajero y un turista un turista. Se ve la diferencia a la legua.

El ultimo dia en Sharm…, el último dia nos comimos la guinda: el Thistlegorm.

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Egipto (1) De faraones y barcos hundidos

El Cairo

Con cerca de 18 millones de habitantes, El Cairo está entre las 10 ciudades más grandes del mundo y seguro que es interesante vivirla, pero ya lo veremos a la vuelta. Sinceramente, nuestra prioridad en este viaje no es ver ciudades, monumentos y museos. Somos bastante zotes los dos. Nosotros venimos a empaparnos de historias faraónicas y, sobre todo, a bucear en el mar Rojo. Viaje de padre entradito en años e hijo de 17 años en plan compañeros de aventuras.

Si, otro viaje con Ramon. A vueltas con la cuestión de si es mejor viajar solo o acompañado: para mi clarisimo. Viajar solo es demasiado intenso. Si no hay más remedio se viaja solo, pero mejor acompañado. Tanta intensidad de vida sin compartir con alguien cercano es durillo. Pero, ojo, se trata de ir bien acompañado, con alguien con el que se tiene bases fuertes porque la convivencia es dura y un viaje acompañado es un chute de convivencia. Convivencia plan sobredosis.

Pues eso, que venimos a bucear. Bucear tambien es viajar. Y tanto! Quizás es el colmo del viaje. Viajas por tu mundo pero es otro mundo y, encima (en este caso debajo), no es ni mucho menos tu hábitat. No puedes ir por tus medios tipo TRALARÍ TRALARÁ. Noooooo… Ni respirar por ti mismo puedes sin ayuda de una botella (de oxígeno, no de vino, cafres!), asi que no te digo nada más. Las “excursiones” por ahi no duran horas, duran minutos, de 30 a 45 minutos. Más ya es una pasada, pero esos minutos son eternidades de sorpresas, sensaciones, miedos, descubrimientos, sentimientos, impresiones y alucines, y todo en dimensión desconocida y como pez fuera del agua al revés.

Llegando a El Cairo, empezamos bien: desde el hotel se ven ya pirámides y el ambiente es de lo mas cinematográfico. Pero, a nosotros, ahora lo que nos pide el cuerpo es bucear. Gusanillo cascabelero en el estomago. Mañana nos vamos para SHARM EL SHEIJ.